maybe we got lost in translation, maybe I asked for too much.
but maybe this thing was a masterpiece, 'til you tore it all up.
you call me up again just to break me like a promise... so casually cruel in the name of being honest.
but maybe this thing was a masterpiece, 'til you tore it all up.
you call me up again just to break me like a promise... so casually cruel in the name of being honest.
Written on Tuesday, November 27, 2012 at 3:25 PM
by Sofía
Me dijo que me quería, y que todavía le gustaba. Vi cómo su cara se retorcía y su voz se quebraba cada vez que le recordaba alguno de esos momentos lindos. Como cuando me dijo "you are making me happy". Esa vez que me abrazó más afectiva y sinceramente que nunca en el balcón, después de ver mi expresión de miedo profundo, y me dijo "yo te cuido, yo te cuido". Esa vez que tuve un turno de mierda en el hotel, sin haber dormido, y apareció a la salida con la excusa de "tener que pasarme algo", y me subió a su auto y me llevó hasta mi casa. Y luego de eso, entró por primera vez a mi casa, se sentó conmigo en el columpio del jardín, y jugamos con mi perro. Ese día en que salí tardísimo y cansadísima del hotel, me pidió de improviso que tomase un taxi a su casa y me esperó con una cena hecha por él. Cuando le dije por primera vez "te quiero", y me respondió "parece que yo también...", muerto de miedo. Esa única noche en la que de verdad sentí que me estaba haciendo el amor, en contraste con el sexo salvaje. Con esos besos en el cuello que yo sentía nunca haber recibido antes. Cuando me pidió otra oportunidad. Cuando me pedía perdón por ser tan 'needy', después de mandarme mil besos, abrazos y regaloneos. Cuando me consentía en todos mis malditos e idiotas antojos. Cuando me cocinaba. Cuando me despertó con una bandeja con huevos revueltos, pan amasado hecho por él, y jugo de naranja recién exprimido. Cuando me hacía notar mi ceja alzada. Cuando piropeaba mis supuestos ojazos. Cuando me decía "guapa" con el tono característico. Cuando me bailaba y hacía el ridículo.
Pero ninguno de esos recuerdos fue lo suficientemente hermoso como para que quisiera darle otra oportunidad a lo nuestro. Que me quería, y que todavía le gustaba. Mucho. Pero que necesitaba estar solo para poder estar lo suficientemente tranquilo para arreglar sus atados varios, principalmente de pega. Que ahora se pasaba todo el día preocupado de mí y de cómo estaba yo, y eso lo tenía intranquilo e incapaz de hacer nada. Que estaba cansado, y no quería tratar más. Verlo diciéndome todas esas cosas, y anhelar un abrazo, un beso, una caricia, cualquier cosa. Llorando por migajas. Llorándole. Preguntándole por qué me hacía esto, que no me dejara sola, que lo amaba. Que lo amaba. Que lo amaba. Que tratáramos un poco más, que todo se podía arreglar, que las cosas se podían compatibilizar, que ahora yo entendía lo que a él le pasaba y que era posible que estuviésemos bien juntos. Ignorar que me sentía como el pico cuando me decía "te entiendo muchísimo, yo he pasado por lo mismo". Que se negara, una y otra vez, a mis ruegos desconsolados de una última oportunidad para nuestro amor; y yo siguiese insistiendo como la patética idiota en la que me convertí por él. Cuando tenía una luz de esperanza al pensar que dudaba luego de verlo llorar al recordar los momentos lindos, luz que sólo duró hasta que dejó muy en claro que si eso no lo conmoviese, sería un desalmado. Sentirme lo menos atractivo del planeta para él. Pensar que todos esos momentos claramente no significaron lo mismo para él que para mí. Que me dijese que tenía miedo de arrepentirse en dos meses más y que yo estuviese con alguien. Que lo que más me asustase de esa frase fuese el "dos meses". Ver esa cara impasible e inmutable después de haberle dicho "yo te amo" por primera vez luego de estar juntos 10 meses de nuestras vida. Sentirme nada. Cuando comenzaba a llorar al escucharme llamarme a mí misma tonta, una y otra vez. Que la respuesta a mi desesperado "ayúdame" (luego de el "no me dejes sola") fuese un "no soy la persona más indicada para eso".
No sé. En ese momento, a pesar de sentir cómo se me partía el corazón en mil pedazos al pensar en separarme de él, creía firmemente en que él todavía sentía cosas por mí. Que esto era algo temporal, y él volvería a mí luego de sentir que avanzaba en la solución de sus problemas y sentir mi falta. Que efectivamente, eran sus problemas los que estaban aproblemando nuestra relación.
Y ahora, al ponerlo en palabras, no lo tengo tan claro. Y me siento tonta. Como cuando escuchas la trágica historia del lado del despechado, y le tienes lástima por estar tan perdidamente enamorado y ser tan iluso. Sentir ser como cualquiera de esos patéticos despechados. Pero a su vez no querer sentirlo, querer creer en que efectivamente, esto será algo temporal. Sentir que me rebajé a más no poder, y que cómo él va a poder sentir algo por un ser tan infinitamente patético. Recordar los abrazos, los besos, las caricias, la intimidad. Sentir que eres una molestia para todo el mundo. Desear que me haya dicho que no me quiere y que ya no le gusto, pero no desearlo para nada. Querer que se arrepienta. Esperar que sea lo antes posible porque no sabes cuánto puedas durar sintiéndote así de prescindible y no poseedora de valor alguno. Preguntarme a mí misma si él estará pensando en mí, y dudando de su decisión. Querer llamarlo. Querer que me llame, arrepentido. Querer llamarlo y preguntarle si existe alguna posibilidad de que quiera volver a intentarlo cuando solucione sus problemas, y que cuál cree que será el tiempo estimado. Patética a cagar. Querer llamarlo y preguntarle si todavía está seguro de su decisión. Recordar que dijo no haber estado seguro de todas formas. Querer llamarlo para preguntarle todo eso y sentir por tener esperanzas en una respuesta positiva, pero tener miedo de hacerlo y recibir una negativa, y llegar a sentirme más patética aún. Si es que se puede. Pensar en que esto es igual a la última vez, y que vendrá luego de una semana a pedirme otra oportunidad. Pensar en que si no lo hace, yo lo haré. No saber nada. Sentirme la más débil del planeta.
La más débil y patética.
Pero ninguno de esos recuerdos fue lo suficientemente hermoso como para que quisiera darle otra oportunidad a lo nuestro. Que me quería, y que todavía le gustaba. Mucho. Pero que necesitaba estar solo para poder estar lo suficientemente tranquilo para arreglar sus atados varios, principalmente de pega. Que ahora se pasaba todo el día preocupado de mí y de cómo estaba yo, y eso lo tenía intranquilo e incapaz de hacer nada. Que estaba cansado, y no quería tratar más. Verlo diciéndome todas esas cosas, y anhelar un abrazo, un beso, una caricia, cualquier cosa. Llorando por migajas. Llorándole. Preguntándole por qué me hacía esto, que no me dejara sola, que lo amaba. Que lo amaba. Que lo amaba. Que tratáramos un poco más, que todo se podía arreglar, que las cosas se podían compatibilizar, que ahora yo entendía lo que a él le pasaba y que era posible que estuviésemos bien juntos. Ignorar que me sentía como el pico cuando me decía "te entiendo muchísimo, yo he pasado por lo mismo". Que se negara, una y otra vez, a mis ruegos desconsolados de una última oportunidad para nuestro amor; y yo siguiese insistiendo como la patética idiota en la que me convertí por él. Cuando tenía una luz de esperanza al pensar que dudaba luego de verlo llorar al recordar los momentos lindos, luz que sólo duró hasta que dejó muy en claro que si eso no lo conmoviese, sería un desalmado. Sentirme lo menos atractivo del planeta para él. Pensar que todos esos momentos claramente no significaron lo mismo para él que para mí. Que me dijese que tenía miedo de arrepentirse en dos meses más y que yo estuviese con alguien. Que lo que más me asustase de esa frase fuese el "dos meses". Ver esa cara impasible e inmutable después de haberle dicho "yo te amo" por primera vez luego de estar juntos 10 meses de nuestras vida. Sentirme nada. Cuando comenzaba a llorar al escucharme llamarme a mí misma tonta, una y otra vez. Que la respuesta a mi desesperado "ayúdame" (luego de el "no me dejes sola") fuese un "no soy la persona más indicada para eso".
No sé. En ese momento, a pesar de sentir cómo se me partía el corazón en mil pedazos al pensar en separarme de él, creía firmemente en que él todavía sentía cosas por mí. Que esto era algo temporal, y él volvería a mí luego de sentir que avanzaba en la solución de sus problemas y sentir mi falta. Que efectivamente, eran sus problemas los que estaban aproblemando nuestra relación.
Y ahora, al ponerlo en palabras, no lo tengo tan claro. Y me siento tonta. Como cuando escuchas la trágica historia del lado del despechado, y le tienes lástima por estar tan perdidamente enamorado y ser tan iluso. Sentir ser como cualquiera de esos patéticos despechados. Pero a su vez no querer sentirlo, querer creer en que efectivamente, esto será algo temporal. Sentir que me rebajé a más no poder, y que cómo él va a poder sentir algo por un ser tan infinitamente patético. Recordar los abrazos, los besos, las caricias, la intimidad. Sentir que eres una molestia para todo el mundo. Desear que me haya dicho que no me quiere y que ya no le gusto, pero no desearlo para nada. Querer que se arrepienta. Esperar que sea lo antes posible porque no sabes cuánto puedas durar sintiéndote así de prescindible y no poseedora de valor alguno. Preguntarme a mí misma si él estará pensando en mí, y dudando de su decisión. Querer llamarlo. Querer que me llame, arrepentido. Querer llamarlo y preguntarle si existe alguna posibilidad de que quiera volver a intentarlo cuando solucione sus problemas, y que cuál cree que será el tiempo estimado. Patética a cagar. Querer llamarlo y preguntarle si todavía está seguro de su decisión. Recordar que dijo no haber estado seguro de todas formas. Querer llamarlo para preguntarle todo eso y sentir por tener esperanzas en una respuesta positiva, pero tener miedo de hacerlo y recibir una negativa, y llegar a sentirme más patética aún. Si es que se puede. Pensar en que esto es igual a la última vez, y que vendrá luego de una semana a pedirme otra oportunidad. Pensar en que si no lo hace, yo lo haré. No saber nada. Sentirme la más débil del planeta.
La más débil y patética.
Written on Wednesday, August 15, 2012 at 11:12 PM
by Sofía
qué doloroso es el amor no correspondido. y sí, no lo tuiteo porque soy demasiado cobarde como para que sepas que relaciono la palabra 'amor' contigo.
Written on Wednesday, April 25, 2012 at 7:47 PM
by Sofía
every fucking time.
so here we are, so close, yet so far, haven't I passed the test?
when will you realize... baby, I'm not like the rest.
when your lips are on my lips, and our hearts beat as one... then you slip out of my fingertips, every time you run.
Written on Wednesday, April 18, 2012 at 10:58 PM
by Sofía
only fooling myself.
it's like a splash of water to my face, when I suddenly realize that you could never find a place for me in your eyes.
Written on at 10:48 PM
by Sofía
cold as you.
you put up walls and paint them all a shade of gray, and I stood there loving you and wished them all away...
so I start a fight, 'cause I need to feel something, and you do what you want, 'cause I'm not what you wanted.
...and now that I'm sitting here thinking it through, I've never been anywhere cold as you.
you never did give a damn thing, honey, but I cried for you.
and I know you wouldn't have told nobody if I died for you.
Written on at 10:43 PM
by Sofía
aparece rápido, please.
y sigues perdiéndome de a poco. y me doy cuenta porque me puse a pensar desesperadamente en de dónde puedo sacar alguien que me resulte tan atractivo que me haga olvidarme de ti.
Written on at 7:47 PM
by Sofía